La libra esterlina subió a 1,338 dólares, recuperando parte de su caída de principios de semana que la había llevado a acercarse a un mínimo de tres meses, a medida que el dólar se debilitaba tras las noticias de que Irán había mostrado disposición a debatir las condiciones para poner fin a la guerra. Según The New York Times, agentes del Ministerio de Inteligencia de Irán realizaron un acercamiento indirecto a la CIA un día después de que comenzaran los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel. Sin embargo, las autoridades israelíes han instado a Washington a desestimar por ahora dicha iniciativa.
Al mismo tiempo, los inversores evaluaron cómo unos precios de la energía más elevados podrían influir en la política del Bank of England. La cotización en los mercados ahora refleja solo una probabilidad de en torno al 20% de un recorte de tipos este mes, muy por debajo de la probabilidad cercana al 75% que se descontaba la semana pasada.
Por otra parte, la Office for Budget Responsibility recortó su previsión de crecimiento del Reino Unido para 2026 al 1,1%, desde el 1,4% proyectado en noviembre, incluso antes de incorporar el último shock energético. No obstante, prevé un crecimiento más sólido, del 1,6% tanto en 2027 como en 2028, junto con menores necesidades de endeudamiento y proyecciones de inflación más bajas.