Los futuros del aluminio en el Reino Unido subieron a 3.340 dólares por tonelada en marzo, su nivel más alto en casi cuatro años, ya que la guerra en Oriente Medio intensificó una situación de oferta ya de por sí ajustada. Los ataques iraníes contra objetivos en todos los países del CCG llevaron a los grandes productores a suspender el refinado de aluminio, lo que amenaza con una paralización más amplia de las operaciones en una región que representa el 10% de la producción mundial. Qatar detuvo su producción de aluminio, mientras que instalaciones clave en los EAU y Bahréin quedaron expuestas al riesgo de ataques y cortes de energía derivados de ofensivas contra la infraestructura energética. Al mismo tiempo, los almacenes quedaron desconectados de los clientes debido a que Irán atacó buques de carga que transitaban por el estrecho de Ormuz.
Más allá de Oriente Medio, se espera que la producción de aluminio de China se estanque este año después de haber superado el límite de 45 millones de toneladas fijado para 2025. La campaña del gobierno contra la ampliación de la capacidad manufacturera ha debilitado las expectativas de que se aumente ese límite, mientras que las fundiciones también se enfrentan a obstáculos para construir nuevas plantas en Indonesia debido al encarecimiento de la energía y a los riesgos regulatorios.