El índice Shanghai Composite subió un 0,5% hasta alrededor de 4.100 puntos el jueves, mientras que el Shenzhen Component avanzó un 1,5% hasta 14.130 puntos, poniendo fin a una racha de dos jornadas a la baja. Este repunte se produjo a pesar de que Beijing anunció un objetivo de crecimiento económico más bajo, en un contexto de persistentes presiones deflacionarias y aranceles más altos por parte de Estados Unidos.
China fijó su objetivo de crecimiento del PIB para 2026 en el rango de 4,5%–5%, el nivel más bajo desde que se tienen registros a principios de la década de 1990. En su 15.º Plan Quinquenal, el gobierno también se comprometió a intensificar la inversión en innovación, industrias de alta tecnología e investigación científica, al tiempo que busca aumentar el consumo de los hogares como proporción del PIB.
En el frente externo, las acciones continentales reflejaron la recuperación de los mercados globales a medida que se disipaban las preocupaciones por la inflación, incluso mientras continuaban las tensiones entre Estados Unidos e Irán. Los valores tecnológicos y del sector eléctrico lideraron el avance, con subidas destacadas en Biwin Storage Technology (13,2%), Eoptolink Technology (6,9%), Zhongji Innolight (5,4%), Shanghai Electric (10%) y China XD Electric (7%).