El BSE Sensex de India puso fin el jueves a una racha bajista de cuatro sesiones, y cerró con un alza de alrededor del 1,1% en 80.016 puntos, tras las caídas provocadas por el aumento de las tensiones en Oriente Medio. El apetito por el riesgo mejoró después de que circularan informaciones de que Irán podría estar dispuesto a dar marcha atrás en su programa nuclear. Según la agencia estatal Islamic Republic News Agency, el viceministro de Asuntos Exteriores iraní indicó en conversaciones previas con Washington que Teherán podría abandonar sus ambiciones nucleares y estaba preparado para eliminar sus reservas de uranio a cambio de concesiones.
Pese al repunte, se espera que la volatilidad persista en el corto plazo. Los inversionistas institucionales extranjeros (FIIs) siguieron siendo vendedores netos, lo que pone de relieve el clima general de incertidumbre global.
A nivel de valores, Larsen & Toubro, Adani Ports, Reliance Industries y NTPC encabezaron las subidas, con avances de alrededor del 4–5% cada una. También se observó un fuerte interés comprador en los sectores de metales, automotriz y energía. En el lado bajista, Tech Mahindra (-1,3%), HCL Technologies (-0,7%), Hindustan Unilever (-0,4%) e ICICI Bank (-0,4%) estuvieron entre los rezagados más destacados.