El índice del dólar se mantuvo cerca de 99 el viernes y se encaminaba a subir más de un 1% en la semana, apoyado por la demanda de activos refugio a medida que el conflicto en Oriente Medio se intensifica y el alza de los precios del petróleo sacude a los mercados financieros. La ofensiva conjunto entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha entrado ya en su séptimo día, mientras que Teherán ha respondido con una nueva oleada de ataques con misiles y drones en todo el Golfo. El presidente Donald Trump también afirmó que quiere tener voz en la elección del próximo líder de Irán, descartando a Mojtaba Khamenei, hijo del difunto líder supremo, como un candidato poco probable. El repunte de los precios del petróleo ha intensificado los temores a un resurgimiento de la inflación global, reforzando las expectativas de que la Reserva Federal pospondrá los recortes de tipos de interés y presionando a las divisas de los principales países importadores de crudo. Los mercados han retrasado sus previsiones para la próxima reducción de tipos de la Fed a septiembre u octubre, desde las expectativas anteriores de julio. Las mayores ganancias del dólar esta semana se registraron frente al euro, lo que pone de relieve la fuerte dependencia de Europa del petróleo de Oriente Medio.