Los futuros del cobre repuntaron por encima de 5,80 dólares por libra el viernes, en línea con una recuperación más amplia de los metales industriales, pero seguían encaminados a cerrar la semana a la baja, ya que los inversores buscaron refugio en el dólar estadounidense ante el aumento de los riesgos geopolíticos y de inflación. La ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán ha entrado en su séptimo día sin señales de desescalada, mientras que Teherán ha lanzado una nueva oleada de ataques con misiles y drones en todo el Golfo.
Los participantes del mercado también se enfrentaron a un fuerte aumento de los precios del petróleo, lo que avivó los temores a un nuevo repunte de la inflación mundial, reforzando las expectativas de que la Reserva Federal retrasará los recortes de tipos de interés y apuntalando al dólar a costa de los activos de riesgo. En China, el mayor consumidor de cobre del mundo, las autoridades fijaron esta semana un objetivo de crecimiento económico más modesto, de entre el 4,5 % y el 5,0 %, lo que pone de relieve las persistentes presiones deflacionarias y el lastre que suponen los elevados aranceles estadounidenses.