El FTSE 100 subió más de un 0,5% el viernes, intentando recuperar parte de la fuerte caída del 1,5% registrada en la sesión anterior, en una semana volátil dominada por la crisis en Oriente Medio. Las compañías energéticas tuvieron un rendimiento superior gracias al repunte de los precios del crudo, con Shell avanzando un 0,6% y BP ganando alrededor de un 1,2%, mientras el petróleo se encaminaba a su mayor avance semanal desde 2022. Los valores de defensa también atrajeron compras, con Rolls-Royce Holdings subiendo cerca de un 2% y BAE Systems sumando más de un 1%.
Los bancos contribuyeron al movimiento general al alza, ya que HSBC Holdings avanzó alrededor de un 0,5%, mientras que Barclays y Lloyds Banking Group subieron en torno a un 0,9% cada uno. A pesar del repunte del viernes, el FTSE 100 seguía encaminado a cerrar la semana con una caída superior al 4%, su peor desempeño desde la turbulencia de mercado desatada por las tensiones arancelarias globales el pasado abril. El retroceso pone fin a una racha de cinco semanas consecutivas de ganancias en la que el índice marcó repetidamente máximos históricos, antes de que el agravamiento de los riesgos geopolíticos revirtiera de forma abrupta el sentimiento de los inversores.