Los futuros de la gasolina en Estados Unidos han superado los 2,70 dólares por galón, su nivel más alto desde abril de 2024, a medida que la escalada del conflicto en Oriente Medio amenaza los flujos energéticos mundiales. Los precios se han disparado alrededor de un 18% esta semana, registrando el repunte semanal más fuerte desde 2022.
Las interrupciones se concentran en rutas marítimas clave como el Estrecho de Ormuz, un paso fundamental para las exportaciones de crudo. Con el ajuste de la oferta, las refinerías de Asia encuentran cada vez más dificultades para asegurarse crudo y podrían verse obligadas a recortar la producción de combustibles. Sumando presión a los mercados globales, China ha ordenado a las principales refinerías que suspendan las exportaciones de diésel y gasolina para proteger el suministro interno.
En un intento por contener las presiones sobre los precios, la administración Trump está tomando medidas para aliviar las restricciones sobre las compras de petróleo ruso por parte de India. Al mismo tiempo, el ministro de Energía de Qatar, Saad al-Kaabi, ha advertido que los exportadores del Golfo Pérsico podrían detener por completo los envíos si el conflicto persiste.
En cuanto a la oferta en Estados Unidos, los datos más recientes de la EIA mostraron que las existencias de gasolina cayeron en 1,7 millones de barriles, lo que supone la tercera reducción semanal consecutiva.