El Ibovespa osciló entre ganancias y pérdidas en torno al nivel de 180.000 puntos el viernes, ya que el aumento de las tensiones en Medio Oriente empeoró las perspectivas de inflación global. El incremento de la aversión al riesgo a nivel mundial —impulsado por el encarecimiento de la energía, nuevas interrupciones en las cadenas de suministro y datos débiles del mercado laboral estadounidense— elevó los rendimientos domésticos, presionando a las acciones sensibles a las tasas de interés y a los sectores cíclicos, y encareciendo el crédito para los consumidores, que ya lidian con tasas de referencia elevadas.
Los grandes bancos retrocedieron, con Bradesco cayendo más de un 1% e Itaú bajando un 0,6%. Otros descensos destacados incluyeron a Vale (-0,5%), Axia (-0,8%), Embraer (-1,6%) y Ambev (-0,7%). En contraste, Petrobras avanzó un 2%, apoyada por el alza en los precios del petróleo y resultados sólidos. Rede D'Or también ganó un 0,5% después de que el fondo de inversión inmobiliaria Nossa Senhora de Lourdes informara en su reporte mensual de diciembre de 2025 que había firmado un acuerdo con su arrendatario Rede D'Or para resolver disputas legales en curso y establecer un nuevo contrato de alquiler.