El dólar canadiense se fortaleció por debajo de 1,37 por dólar estadounidense, superando al resto de las divisas del G7 y alcanzando un máximo de casi un mes, a medida que el fuerte aumento de los precios de la energía y las señales de enfriamiento del mercado laboral de Estados Unidos redefinieron el panorama monetario norteamericano. La apreciación del “loonie” está impulsada principalmente por el repunte del precio del crudo WTI por encima de 92 dólares por barril, lo que ha incrementado las entradas de divisas hacia la economía canadiense, intensiva en energía.
Un factor adicional de apoyo provino del cierre del Estrecho de Ormuz, que puso de relieve el papel de Canadá como proveedor seguro de energía para Estados Unidos. El Bank of Canada también ha apuntalado la moneda al mantener su tasa de referencia en el 2,25% desde enero, en un esfuerzo por contener una inflación general persistente del 2,3% y una tasa de desempleo del 6,5%, lo que indica que el mercado laboral sigue siendo ajustado.
En contraste, la Federal Reserve enfrenta ahora una creciente presión para aplicar recortes de tasas en julio, después de que la inesperada pérdida de 92.000 empleos en Estados Unidos lastrara el índice del dólar. La postura más firme del Bank of Canada, en comparación con la de la Fed, proporciona una ventaja de rendimiento al “loonie” y ayuda a compensar las preocupaciones relacionadas con el propuesto arancel de importación del 10% de Estados Unidos.