El dólar neozelandés cayó a 0,585 dólares el lunes, su nivel más bajo en más de seis semanas, ya que la intensificación del conflicto en Oriente Medio siguió deteriorando el apetito por el riesgo. Con las hostilidades entrando ya en su segunda semana y con pocas señales de desescalada, los inversores han estado reduciendo su exposición a divisas sensibles al riesgo, como el kiwi. La agitación también ha incrementado las preocupaciones sobre un posible repunte de los precios del petróleo, que podría amplificar las presiones inflacionarias a nivel global.
En el frente interno, los mercados de tipos de interés otorgan una probabilidad del 80% a que el Reserve Bank of New Zealand eleve su tipo de referencia en septiembre, con aproximadamente 40 puntos básicos de endurecimiento adicional descontados para el resto del año. Esta postura es notablemente más agresiva que la propia orientación del RBNZ, que indica que ni siquiera un único aumento de tipos este año está aún garantizado.