El índice compuesto KOSPI cayó cerca de un 7% hasta alrededor de 5.200 puntos el lunes, profundizando las pérdidas de la semana pasada, mientras el petróleo superaba los 100 dólares por barril ante los crecientes temores de una inflación persistente impulsada por un conflicto prolongado en Oriente Medio. La ola de ventas siguió a la segunda semana de la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán, sin una vía clara de resolución, situación agravada por los recortes de producción de los principales productores de petróleo de Oriente Medio y la continuidad de la paralización de los envíos a través del Estrecho de Ormuz. En medio del repunte de la volatilidad en los futuros, la Bolsa de Corea volvió a activar un mecanismo de contención tipo “sidecar” en la sesión previa a la apertura, suspendiendo las operaciones programadas durante cinco minutos. Los referentes del sector de semiconductores, Samsung Electronics y SK Hynix, lideraron la caída, con desplomes del 9,1% y del 9,5%, respectivamente, mientras que otros descensos destacados incluyeron a Hyundai Motor (-9,8%), HD Hyundai Energy (-7%) y Hanwha Aerospace (-3%).