El BSE Sensex de India volvió a retroceder el lunes, abriendo la sesión con una caída de alrededor del 2,9% cerca de los 76.674 puntos en las operaciones matutinas, ampliando las pérdidas de la sesión anterior y alcanzando su nivel más bajo desde abril de 2025. El sentimiento se deterioró en medio de la escalada del conflicto que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán.
Los precios del petróleo mantuvieron su fuerte avance alcista, alcanzando sus niveles más altos desde 2022, mientras que los mercados de renta variable en Asia y Estados Unidos también reaccionaron negativamente al aumento de las tensiones geopolíticas. La confianza de los inversores siguió siendo frágil a nivel mundial, ya que el persistente encarecimiento de la energía corre el riesgo de avivar las presiones inflacionarias y de frenar potencialmente el crecimiento económico.
India tiene previsto publicar el jueves sus datos de inflación de febrero, después de que la lectura de enero se situara en el 2,75%, superando las expectativas del mercado, que apuntaban al 2,4%.
Todos los sectores abrieron en terreno negativo, con el financiero liderando las caídas. Entre los principales perdedores en las primeras operaciones se encontraban Shriram Finance (-6,1%), Tata Steel (-5,4%), State Bank of India (-4,8%), ICICI Bank (-3,8%) y HDFC Bank (-3,7%).