El rendimiento del Bund alemán a 10 años superó el 2,9% el lunes, acercándose a su nivel más alto desde 2011, ya que los precios del petróleo rebasaron los 100 dólares por barril en medio de una creciente preocupación de que la expansión del conflicto en Oriente Medio pueda alterar el suministro energético mundial y avivar la inflación. Los principales productores regionales de petróleo han recortado su producción, mientras que el Estrecho de Ormuz permanece prácticamente cerrado, sin una solución clara al conflicto a la vista. Desde que las hostilidades se intensificaron la semana pasada, los inversores han revisado al alza sus expectativas de inflación, reforzando las apuestas de que el Banco Central Europeo podría adoptar una postura de política más restrictiva. Varios responsables de política monetaria también han advertido de que una guerra prolongada que implique a Irán y a otros países podría impulsar al alza la inflación de la eurozona y, al mismo tiempo, lastrar el crecimiento económico. Los mercados incluso están descontando ahora la posibilidad de una subida de tipos del BCE en julio, seguida de otro incremento en diciembre.