Las bolsas europeas comenzaron la semana con fuertes caídas, ya que tanto el STOXX 50 como el STOXX 600 retrocedieron más de un 2%, alcanzando sus niveles más bajos desde noviembre de 2025. La ola vendedora estuvo impulsada en gran medida por otro pronunciado aumento de los precios de la energía, con el Brent superando los 100 dólares por barril y reavivando los temores sobre un renovado incremento de las presiones inflacionarias. En respuesta, los operadores han elevado sus expectativas de endurecimiento por parte del Banco Central Europeo, y ahora descuentan dos subidas de tipos de 25 pb este año, frente a solo una el viernes. Las pérdidas fueron generalizadas en todos los sectores, con los industriales y las tecnológicas liderando las caídas. ASML cedió un 5,1% en medio de una creciente preocupación por la debilitación de la demanda, mientras que Roche bajó un 4,2% después de que la combinación de su fármaco contra el cáncer de mama no lograra alcanzar el objetivo principal en un ensayo clínico en fase avanzada.