El DAX 40 de Frankfurt cayó cerca de un 3% el lunes, perforando el umbral de los 23.000 puntos hasta su nivel más bajo desde abril de 2025 y ampliando las pérdidas de la semana anterior. El índice de referencia siguió la estela bajista de otros grandes índices europeos, en un contexto de crecientes tensiones en Oriente Medio y un fuerte repunte de los precios del petróleo, que avivaron los temores a una crisis energética prolongada y a un posible shock inflacionario a escala global.
Al mismo tiempo, los operadores aumentaron de forma notable sus expectativas de un mayor endurecimiento por parte del Banco Central Europeo, y ahora descuentan dos subidas de tipos de 25 puntos básicos este año, frente a solo una hasta el pasado viernes.
La presión vendedora fue generalizada, con todos los sectores en terreno negativo, encabezados por los valores industriales, tecnológicos y bancarios. Las aerolíneas se mostraron especialmente débiles, con Deutsche Lufthansa cayendo un 6,5%. Entre los pesos pesados industriales y tecnológicos, Siemens Energy, Continental, MTU Aero Engines, Airbus, Infineon Technologies, Siemens y Heidelberg Materials registraron descensos de entre el 3,8% y el 5,4%. En el sector bancario, Deutsche Bank y Commerzbank retrocedieron un 3,3% y un 2,8%, respectivamente.