El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años subió ligeramente hasta el 4,15% el lunes, su nivel más alto en aproximadamente un mes, después de tocar brevemente el 4,21% durante la sesión, mientras los operadores seguían de cerca la evolución de la guerra con Irán. El conflicto muestra pocos indicios de remitir, lo que ha impulsado nuevamente al alza los mercados de energía y ha llevado los precios del petróleo por encima de los 100 dólares por barril, después de que los principales productores de Oriente Medio —Kuwait, Irán, los EAU y Arabia Saudita— recortaran su producción, intensificando la preocupación por un resurgimiento de las presiones inflacionistas. En respuesta, los operadores ahora prevén solo un recorte de tipos de 25 puntos básicos por parte de la Federal Reserve este año, probablemente en septiembre, frente a las expectativas de dos recortes que se manejaban hace apenas una semana. Los inversores también se preparan para una agenda cargada de datos, que incluye el informe del IPC, el índice de precios PCE y las ofertas de empleo JOLTS, los cuales deberían ofrecer mayor claridad sobre la solidez subyacente de la economía estadounidense.