La tasa de inflación anual de Dinamarca se moderó al 0,7% en febrero de 2026 desde el 0,8% registrado en enero, alcanzando su nivel más bajo desde abril de 2024. Esta desaceleración se debió principalmente a un menor incremento de los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas (2,6% frente al 3,8% de enero), de los restaurantes y hoteles (1,3% frente a 1,4%) y de información y comunicación (3,1% frente a 3,5%). Los costes de vivienda y suministros siguieron disminuyendo, aunque a un ritmo ligeramente menor (-0,9% frente a -1,3%), mientras que los costes de transporte cayeron con más fuerza (-0,8% frente a -0,2%).
En cambio, la inflación se aceleró en categorías como ocio, deportes y cultura (3,3% frente a 1,9%), así como en cuidado personal y otros bienes y servicios (2,6% frente a 2,4%). En términos mensuales, los precios al consumidor aumentaron un 1,0%, rebotando tras la caída del 0,6% del mes anterior. La inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos sin elaborar, se redujo ligeramente hasta el 1,8% en febrero —su nivel más bajo desde mayo de 2025— desde el 1,9% registrado en enero.