La inflación subyacente de Turquía —medida por el índice de precios al consumidor excluyendo energía, alimentos, bebidas, tabaco y oro (CPI Ex E,F,B,T&G)— se desaceleró ligeramente en febrero de 2026, al situarse en el 29,5% interanual, frente al 29,8% registrado en enero de 2026. Los datos fueron actualizados el 3 de marzo de 2026.
Este indicador compara la variación de precios de febrero con la del mismo mes del año anterior y constituye una referencia clave para evaluar las presiones inflacionarias de fondo, al eliminar componentes volátiles. La leve moderación desde el 29,8% de enero sugiere una incipiente contención de la inflación subyacente, si bien el nivel sigue siendo muy elevado en términos históricos y continúa señalando fuertes tensiones de precios en la economía turca.
La evolución de este dato será seguida de cerca por los mercados financieros y por los responsables de política monetaria, ya que la trayectoria de la inflación subyacente suele influir en las expectativas sobre los próximos movimientos de tipos de interés y en la percepción del riesgo país entre los inversores internacionales.