Los inventarios de crudo en Estados Unidos registraron una fuerte desaceleración en su ritmo de aumento, al pasar de 15,989 millones de barriles en la lectura previa a 3,475 millones en el dato actualizado al 4 de marzo de 2026. Aunque las reservas volvieron a crecer, el incremento fue sustancialmente menor que el observado en el período anterior.
Esta moderación en la acumulación de inventarios suele interpretarse como una señal de mayor equilibrio entre oferta y demanda en el mercado petrolero estadounidense. Un menor ritmo de aumento en las reservas puede sugerir un consumo más sólido, ajustes en la producción o cambios en las dinámicas de importación y exportación, factores que los participantes del mercado seguirán de cerca en las próximas semanas.