Los futuros del gas natural europeo volvieron a superar los 50 €/MWh el miércoles, situando los precios más de un 60% por encima de los niveles de comienzos de marzo en medio de una creciente preocupación por posibles problemas de suministro tras la suspensión de los envíos de GNL desde el Golfo Pérsico. El recrudecimiento de los ataques de Irán contra países del CCG y contra fuerzas israelíes y estadounidenses ha intensificado el conflicto, frustrando las expectativas de una desescalada inminente.
La guerra ha llevado a QatarEnergy a detener las operaciones en sus instalaciones de gas natural licuado, que representan aproximadamente el 20% de la oferta mundial de GNL. Al mismo tiempo, las exportaciones de GNL de los EAU siguen suspendidas, ya que los buques tanque evitan transitar por el Estrecho de Ormuz. Estas interrupciones han intensificado la competencia por los cargamentos de GNL estadounidense, que se han convertido en una fuente de suministro crucial para Europa mientras la UE trata de reducir su dependencia del gas ruso.
En respuesta, la UE ya está estudiando medidas para contener los precios, entre ellas un posible tope a los precios y ayudas estatales adicionales. Los almacenamientos de gas natural en todo el bloque se encontraban en torno al 29,4% de su capacidad, casi 20 puntos porcentuales por debajo del nivel registrado en el mismo momento del año anterior.