Los futuros del gas natural del Reino Unido volvieron a situarse por encima de 125 peniques por termia, ampliando el repunte de este mes tras haber alcanzado un máximo de tres años de 170 peniques el 9 de marzo. El movimiento siguió a las subidas de los índices de referencia europeos, ya que la guerra en Irán continuó amenazando el suministro de gas natural para los principales importadores.
El recrudecimiento de los enfrentamientos que involucran a Irán, los países del GCC, Israel y las fuerzas estadounidenses en la región impulsó a Qatar a suspender indefinidamente todas las operaciones de GNL, lo que en la práctica retiró alrededor del 20% de la oferta mundial de GNL del mercado. Al mismo tiempo, las exportaciones desde los Emiratos Árabes Unidos se han detenido, y los buques tanque están evitando el tránsito por el Estrecho de Ormuz.
En respuesta al endurecimiento de los mercados de GNL y a las pujas más agresivas de las grandes economías, el Reino Unido ha incrementado las importaciones por gasoducto desde los yacimientos noruegos, al tiempo que ha suspendido las exportaciones de gas excedentario hacia la Europa continental. Además, el gobierno británico señaló que está dispuesto a intervenir y a subvencionar a los hogares que se enfrenten a un aumento de los costes energéticos si los precios del gas y del petróleo se disparan aún más o permanecen elevados durante un período prolongado.