El NZX 50 cayó 62 puntos, o un 0,5%, para cerrar en 12.990 el viernes, encadenando su segunda caída consecutiva y su nivel de cierre más bajo desde comienzos de septiembre. El índice también acumuló su tercer descenso semanal consecutivo, con una baja del 1,5%, ante señales de que la recuperación económica de Nueva Zelanda empieza a resentirse.
El PIB apenas se expandió un 0,2% trimestral en el cuarto trimestre, muy por debajo del pronóstico del 0,5% del banco central y marcadamente más lento que el crecimiento del 1,1% registrado en el tercer trimestre. Los datos pusieron de relieve el impacto de las elevadas tasas de interés y de las presiones de costos persistentes. Las cifras de comercio exterior afectaron aún más el ánimo del mercado: en febrero, las importaciones aumentaron un 12% interanual, mientras que las exportaciones subieron un modesto 0,4%.
Algunos descensos se vieron limitados por informes de que el gobierno en Wellington está considerando medidas para aliviar la carga sobre los hogares derivada de los incrementos de costos vinculados a las tensiones en Oriente Medio.
Las pérdidas fueron generalizadas entre los distintos sectores y estuvieron lideradas por logística, minerales no energéticos y salud. Entre los descensos más destacados estuvieron Turners Automotive (-2,3%), Delegat Group (-2,2%), Third Age Services (-2,0%) y Fisher & Paykel Healthcare (-1,9%).