El rendimiento del Bund alemán a 10 años se mantuvo el viernes en el 2,95%, apenas por debajo del máximo de casi 15 años del 3,01% alcanzado el jueves. La persistente presión alcista refleja el aumento de las expectativas de próximas subidas de los tipos de interés, tras una contundente advertencia del Banco Central Europeo sobre el incremento de los riesgos inflacionistas.
Aunque el BCE mantuvo los tipos sin cambios el jueves, adoptó un tono más agresivo, elevando sus previsiones de inflación y recortando sus proyecciones de crecimiento en un contexto de fuerte subida de los precios de la energía impulsada por el conflicto que involucra a Irán. En respuesta, los principales bancos prevén ahora una subida de tipos ya en abril. Los mercados monetarios descuentan por completo un aumento para junio y otorgan una probabilidad del 60% a un movimiento en mayo.
El responsable de política monetaria del BCE Joachim Nagel subrayó que sigue siendo posible una subida de tipos ya el mes que viene si persisten las presiones inflacionistas, mientras que Francois Villeroy de Galhau reiteró la disposición del banco central a actuar cuando sea necesario.