El índice compuesto S&P/TSX retrocedió alrededor de un 0,3% hasta situarse por debajo de los 31.800 puntos el viernes, encaminándolo hacia su tercera caída semanal consecutiva, de casi un 2,5%, mientras los inversores reaccionaban al aumento de las tensiones en Oriente Medio. Los valores del sector de materiales lideraron las pérdidas tras un fuerte retroceso en los precios del oro, con Agnico Eagle Mines, Barrick Gold y Wheaton Precious Metals cayendo alrededor de un 6% cada una.
Los pesos pesados del sector financiero también se mantuvieron bajo presión: Royal Bank of Canada y Bank of Nova Scotia retrocedieron más de un 1%, a pesar del apoyo inicial derivado de la decisión del Bank of Canada del 18 de marzo de mantener sin cambios su tipo de referencia en el 2,25%.
El sector energético ayudó a compensar parte de la debilidad general del mercado, ya que Cenovus Energy subió cerca de un 4% y Canadian Natural Resources avanzó más de un 1% en medio de los riesgos geopolíticos persistentes en la región.
Estos movimientos en el mercado se produjeron a raíz de los datos económicos recientes que mostraron un incremento del 1,5% en las ventas minoristas en enero y un aumento del 5,4% en los precios al productor. Al mismo tiempo, los operadores siguieron de cerca las señales diplomáticas de los líderes de Estados Unidos e Israel sobre la seguridad y los flujos de transporte marítimo a través del estratégico Estrecho de Ormuz.