El índice compuesto de Shanghái subió un 0,9% hasta situarse por encima de los 3.900 puntos, mientras que el componente de Shenzhen avanzó un 1,9% hasta alrededor de los 13.800, ampliando las ganancias de la sesión anterior, ya que el sentimiento de los inversores mejoró ante las expectativas de avances hacia una resolución del conflicto en Oriente Medio.
Informes de los medios indicaron que Estados Unidos estaba llevando a cabo conversaciones con Irán, que incluían una propuesta de alto el fuego de un mes para facilitar las negociaciones y un marco de 15 puntos destinado a poner fin al conflicto. No obstante, persistió la incertidumbre después de que el presidente Trump ordenara el despliegue de unos 2.000 soldados adicionales en la región.
En China, el apetito por el riesgo se vio aún más impulsado por informaciones de que las autoridades habían señalado planes para reducir los aumentos de los precios de los combustibles propuestos anteriormente. Al mismo tiempo, el gobernador del PBoC, Pan Gongsheng, reafirmó el compromiso del banco central de mantener políticas de apoyo para sostener un crecimiento económico estable y salvaguardar la estabilidad de los mercados financieros.
Las acciones tecnológicas lideraron el avance, con ganancias destacadas en Zhongji Innolight (subió un 4%), SMIC (un 1,1%), Eoptolink Technology (un 2,1%) y NAURA Technology (un 4,2%). En cambio, los valores financieros y energéticos tuvieron un comportamiento inferior, ya que la caída de los precios del petróleo lastró al sector.