Los futuros de platino volvieron a situarse por encima de los 1.900 dólares la onza, intentando recuperarse desde un mínimo de tres meses, a medida que los metales preciosos subían en general impulsados por el optimismo en torno a un posible alto el fuego en Oriente Medio. Según los informes, Estados Unidos estaría avanzando en las negociaciones con Irán, incluyendo propuestas destinadas a poner fin al conflicto. Esto ha respaldado un renovado movimiento hacia activos refugio a medida que se debilitaba la fortaleza del dólar, mientras que la moderación de los precios del petróleo ayudó a aliviar las preocupaciones sobre la inflación y redujo las expectativas de nuevas medidas de endurecimiento monetario por parte de los principales bancos centrales.
Al mismo tiempo, una menor demanda industrial y la mejora de las condiciones de oferta siguieron limitando las subidas. Se prevé que la demanda de inversión caiga hasta un 52%, reflejando un débil interés minorista, especialmente en China. Se espera también que la demanda del sector automotriz —el mayor uso industrial del platino— continúe disminuyendo, ya que la transición hacia los vehículos eléctricos reduce la necesidad de convertidores catalíticos. Aunque el mercado del platino sigue en déficit, se anticipa que el faltante se estreche, impulsado en parte por el aumento de los volúmenes de reciclaje, especialmente en Europa.