El NZX 50 subió 227 puntos, o un 1,8%, para cerrar en 12.929 el miércoles, poniendo fin a una racha de cuatro sesiones a la baja, ya que los cazadores de gangas intervinieron después de que el índice tocara un mínimo de ocho meses el día anterior. El apetito por el riesgo mejoró en línea con el repunte de los futuros de acciones en Estados Unidos y las renovadas esperanzas de avances para resolver el conflicto en Oriente Medio, después de que el presidente Trump afirmara que Irán quiere “cerrar un acuerdo” y confirmara que Washington había enviado a Teherán una propuesta de 15 puntos. En China, el mayor socio comercial de Nueva Zelanda, Pekín instó a Estados Unidos a mantener relaciones comerciales estables y sostenibles a pesar de las tensiones en curso.
Sin embargo, los inversores se mantuvieron cautelosos antes de la publicación, a finales de esta semana, de los datos de confianza empresarial y del consumidor correspondientes a marzo en Nueva Zelanda. Al mismo tiempo, la gobernadora del RBNZ, Anna Breman, advirtió de que la guerra que involucra a Irán probablemente impulse al alza la inflación general a corto plazo y lastre el impulso de crecimiento de Nueva Zelanda.
Las ganancias del día fueron generalizadas, lideradas por los valores de salud, servicios públicos y transporte. Entre los desempeños más destacados figuraron EBOS Group (al alza un 4,4%), Infratil (3,5%), Sanford (2,9%) y Fisher & Paykel Healthcare (2,8%).