La rupia india cotizó apenas por debajo de 94 por dólar, manteniéndose cerca de su mínimo histórico, mientras la caída en los precios del petróleo siguió a los informes sobre una propuesta de alto el fuego de Estados Unidos a Irán. La noticia mejoró el apetito por riesgo en torno al conflicto en Oriente Medio y redujo la demanda de dólares como activo refugio. Aun así, cualquier alivio para la rupia fue limitado, ya que las persistentes salidas de carteras extranjeras y los próximos vencimientos de non-deliverable forwards (NDF) y de fin de año fiscal mantuvieron una fuerte demanda de dólares. La fuerte dependencia de India de las importaciones de petróleo, junto con la preocupación continua por posibles daños a la infraestructura energética del Golfo, mantuvo elevadas las presiones de fondo. Al mismo tiempo, la rupia se ha vuelto más vulnerable a choques externos después de que la intervención previa del Reserve Bank of India —estimada en 16–18 mil millones de dólares— redujera su capacidad de brindar más apoyo. Los participantes del mercado siguen centrados en la evolución de los precios del crudo, los flujos de inversionistas extranjeros y los desarrollos geopolíticos.