La inflación subyacente (Core CPI) del Reino Unido se aceleró ligeramente en febrero de 2026, al situarse en el 3,2 % interanual, frente al 3,1 % registrado en enero de 2026. Los datos, actualizados el 25 de marzo de 2026, muestran así un pequeño repunte en el índice que excluye componentes volátiles como energía y alimentos, y que es clave para evaluar las presiones inflacionarias de fondo en la economía británica.
La cifra de febrero refleja la variación de precios respecto al mismo mes del año anterior, mientras que el dato previo de enero comparaba la inflación con enero del año precedente. Este avance de una décima sugiere que, aunque la tendencia desinflacionaria podría seguir en marcha a nivel general, las presiones subyacentes continúan siendo persistentes, un elemento que suele ser muy observado por los mercados y por las autoridades monetarias a la hora de calibrar posibles movimientos de política de tipos de interés.