El índice coincidente de actividad económica de Japón —que hace un seguimiento de la producción industrial, el empleo y las ventas minoristas— subió a 117,9 en enero de 2026, superando tanto la estimación preliminar de 116,8 como la cifra revisada al alza de 114,5 del mes anterior. Este fue el nivel más alto desde mayo de 2019, lo que indica una mejora moderada de la actividad económica en su conjunto.
El impacto de las recientes políticas comerciales de Estados Unidos se sintió con mayor intensidad en la industria automotriz, mientras que otros sectores mostraron una mayor resiliencia. Los avances sostenidos en el empleo y los ingresos apuntalaron el consumo de los hogares, y la inversión empresarial comenzó a recuperarse a pesar de las persistentes presiones de costos.
En el frente de la política económica, el Bank of Japan mantuvo sin cambios su tasa de interés a corto plazo en el 0,75% en su primera reunión de 2026. En su informe de perspectivas trimestrales, el consejo de política elevó su previsión de crecimiento del PIB para el ejercicio fiscal 2025 al 0,9% desde el 0,7%, citando el impulso positivo derivado de un nuevo acuerdo comercial con Washington y del amplio paquete de estímulo fiscal de Tokio.