Los futuros de zinc cayeron por debajo de 3.250 USD por tonelada, retrocediendo desde un máximo de casi tres semanas, ya que la incertidumbre sobre la duración del conflicto en Oriente Medio lastró las perspectivas de demanda. El presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos atacaría a Irán “con extrema dureza” en las próximas dos o tres semanas, con un posible objetivo en la infraestructura civil si fracasan las negociaciones, aunque también sugirió que la guerra estaba “muy cerca” de terminar.
La presión bajista se vio parcialmente compensada por señales de mejora de la actividad industrial y de escasez de oferta a corto plazo. El sector fabril de China volvió a la expansión en marzo, lo que reforzó las perspectivas de demanda de metales básicos. Los inventarios en la Bolsa de Futuros de Shanghái cayeron un 2,3 % durante la última semana, mientras que los bajos niveles de existencias y las interrupciones vinculadas al cierre de minas y a retrasos operativos siguieron brindando apoyo a los precios.
Al mismo tiempo, se espera que el mercado se mantenga en un ligero superávit, a medida que la mina Tara de Boliden reanude sus operaciones y el proyecto Kipushi de Ivanhoe Mines aumente progresivamente su producción.