Los futuros de platino retrocedieron hasta alrededor de 1.900 dólares por onza, alejándose de un máximo de dos semanas como parte de una caída más amplia en los metales preciosos. El descenso se produjo tras el fortalecimiento del dólar estadounidense después de que el presidente Trump no ofreciera un calendario claro para poner fin al conflicto en Oriente Medio. En su discurso, Trump afirmó que los principales objetivos estratégicos de Washington en Irán estaban cerca de cumplirse, pero advirtió de que las operaciones militares podían continuar, con posibles intensificaciones de los ataques durante las próximas dos o tres semanas.
Los precios del petróleo también reanudaron su escalada, avivando las preocupaciones inflacionarias y reforzando las expectativas de una política monetaria más restrictiva por parte de los principales bancos centrales. El platino también se vio presionado por la toma de beneficios tras un fuerte repunte a finales de 2025 y principios de 2026, además de la debilidad de la demanda del sector automotriz y las expectativas de un aumento de la oferta. La continua transición hacia los vehículos eléctricos está reduciendo la demanda de catalizadores, mientras que el incremento de los volúmenes de reciclaje, especialmente en Europa, probablemente reduzca el déficit del mercado, aunque aún se prevé que éste permanezca en situación de escasez.