El rendimiento del OAT francés a 10 años superó el 3,7%, acercándose a su nivel más alto desde junio de 2009, mientras el recrudecimiento de las tensiones en Oriente Medio seguía presionando a los mercados de bonos europeos. El discurso del presidente Donald Trump, que no logró trazar una hoja de ruta clara para resolver el conflicto, desencadenó una nueva ola de ventas. Aunque Trump señaló que la operación estadounidense estaba cerca de concluir, su promesa de adoptar medidas más agresivas, incluidas posibles incursiones contra infraestructuras eléctricas, profundizó la inquietud de los inversores. La ausencia de cualquier nueva justificación para la guerra, sumada al aumento de la incertidumbre, ha intensificado los temores inflacionarios y ha provocado una reevaluación de la futura orientación de la política del Banco Central Europeo. Los mercados ahora anticipan tres subidas de tipos de interés en 2026, frente a las dos que se esperaban tan solo un día antes. Antes de que comenzara el conflicto, los inversores no descontaban ningún endurecimiento e incluso algunos apostaban por una posible relajación monetaria.