Los futuros de trigo subieron a 6,06 USD por bushel, acercándose al máximo de nueve meses de 6,16 USD alcanzado el 31 de marzo, ya que las renovadas tensiones geopolíticas impulsaron los precios al alza. La advertencia del presidente Donald Trump sobre una posible nueva acción militar contra Irán en las próximas semanas ha lastrado las expectativas de una desescalada a corto plazo. El conflicto en curso continúa respaldando a los mercados de granos al encarecer la energía y los fertilizantes, mientras que las interrupciones en el Estrecho de Ormuz restringen la oferta y elevan los costos de los insumos para los agricultores de todo el mundo. Al mismo tiempo, las condiciones meteorológicas adversas en las Grandes Llanuras de Estados Unidos —caracterizadas por un clima inusualmente cálido y seco— están amenazando los rendimientos en una región clave de producción. Un apoyo adicional para los precios provino de unos datos de siembra en Estados Unidos más débiles de lo esperado, con la superficie de trigo estimada en 43,8 millones de acres, por debajo de las previsiones del mercado, lo que refuerza las preocupaciones sobre un endurecimiento de la oferta.