La rupia indonesia se mantuvo cerca del nivel clave de 17.000 IDR el viernes, en unas operaciones reducidas por las vacaciones, presionada por un dólar estadounidense ampliamente más fuerte en medio de las tensiones persistentes en Oriente Medio. El presidente de Estados Unidos, Trump, afirmó que la guerra con Irán podría prolongarse otras dos o tres semanas, aunque señaló que se estaba acercando a su fin. La cautela de los inversionistas también predominó antes de la publicación de los datos de las reservas de divisas de marzo, tras el descenso de febrero a un mínimo de tres meses. Las débiles exportaciones de febrero, junto con unas importaciones aún sólidas durante el periodo festivo, pusieron de relieve las presiones externas persistentes.
Los riesgos inflacionarios también han aumentado a raíz de los elevados precios del petróleo, a pesar de que la inflación anual se moderó al 3,48% en marzo, volviendo al rango objetivo de Bank Indonesia. Como importador neto de petróleo, Indonesia sigue expuesta a un prolongado periodo de altos costos energéticos, que podría ampliar el déficit fiscal en medio de los compromisos de gasto bajo los programas del presidente Prabowo. Las autoridades están considerando medidas para contener el impacto, mientras que Bank Indonesia ha tratado de frenar la especulación con la rupia tras recortar las tasas de política monetaria en un total de 150 puntos básicos desde septiembre de 2024.