El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años subió al 4,36% el lunes, su nivel más alto en aproximadamente una semana, mientras los operadores regresaban de un fin de semana largo y seguían evaluando las repercusiones económicas y geopolíticas de la guerra de seis semanas con Irán, con los precios del petróleo cotizando cerca de sus niveles más altos desde 2022.
El presidente Trump amenazó con empezar a atacar las plantas de energía de Irán el martes, mientras que Irán ha seguido golpeando la infraestructura energética de los estados vecinos del Golfo. Sin embargo, los informes de que Irán, Estados Unidos y un grupo de mediadores regionales están discutiendo un posible alto el fuego de 45 días que podría servir como un paso hacia el fin del conflicto, junto con indicios de que más buques están cruzando el estrecho de Ormuz, proporcionaron cierto alivio temporal a los mercados.
Los inversores centran ahora su atención en una serie de próximos datos que ofrecerán más información sobre la solidez de la economía estadounidense, entre ellos el índice de precios al consumidor (CPI) y las actas de la última reunión del Federal Open Market Committee (FOMC). Los mercados ya han descontado por completo la expectativa de que la Federal Reserve mantenga sin cambios la tasa de fondos federales a finales de este mes y prevén que los costos de financiación se mantendrán estables durante el resto del año.