Los futuros de la renta variable estadounidense mostraban un comportamiento mixto tras el fin de semana largo, ya que la incertidumbre en torno a la guerra en Irán y sus implicaciones para los mercados energéticos globales mantenía a los inversores reacios al riesgo. Los futuros vinculados a los tres principales índices se mantenían cerca del punto de equilibrio. Informes señalaban que los aliados de Estados Unidos estaban presionando para lograr un acuerdo de último minuto con Irán, que potencialmente podría dar lugar a un alto el fuego más prolongado, pero la retórica vengativa de Teherán, combinada con la amenaza del presidente Trump de intensificar los ataques a partir de mañana, mantenía el riesgo de una mayor escalada en la región.
El conflicto siguió perturbando el suministro de crudo y productos refinados, y la cotización al contado del petróleo en Europa subió la semana pasada a sus niveles más altos desde 2008. Esto se sumó a la visión de política proinflacionaria de la Reserva Federal, que ya había sido reforzada por un sólido informe de empleo publicado el viernes, lo que le daba al banco central mayor margen para subir las tasas de interés. Los valores financieros cotizaban mayoritariamente a la baja en las operaciones previas a la apertura, ya que los comentarios cautelosos de JPMorgan intensificaron el pesimismo en torno al crédito privado. En contraste, los principales valores tecnológicos se movían en su mayoría al alza.