La rentabilidad del gilt británico a 10 años terminó una semana volátil en 4,77%, prácticamente sin cambios con respecto a la semana anterior y permaneciendo cerca de su nivel más alto en años. Este movimiento se produjo mientras el aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán debilitaba aún más un frágil alto el fuego, manteniendo a los mercados inestables. Las rentabilidades de los gilts siguieron el alza de los precios del petróleo, lo que reavivó los temores inflacionarios y reforzó las expectativas de un Bank of England más restrictivo. La valoración actual del mercado ya descuenta al menos una subida de tipos del BoE para finales de 2026.
Al mismo tiempo, Irán mantuvo su bloqueo casi total del Estrecho de Ormuz, provocando la interrupción más grave del suministro energético mundial de la que se tiene registro, mientras insistía en que Líbano fuera incluido en cualquier negociación de paz. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, condenó la gestión de Irán de los envíos de crudo a través de esta vía marítima de importancia estratégica. Pakistán tiene previsto acoger conversaciones entre ambas partes este sábado.