La rupia se fortaleció hasta alrededor de 17.230 IDR por dólar el lunes, ampliando las ganancias por segunda sesión consecutiva tras haber marcado recientemente un mínimo histórico cercano a 17.330. El sentimiento se vio apoyado por un dólar estadounidense más débil, ya que los reportes sobre una nueva propuesta de Teherán a Washington para reabrir el Estrecho de Ormuz ayudaron a aliviar las tensiones geopolíticas. En el plano interno, Bank Indonesia mantuvo sin cambios su tasa de referencia en 4,75% la semana pasada, prolongando la pausa en el ciclo de endurecimiento iniciada en octubre y señalando confianza en que su combinación de intervención cambiaria y medidas macroprudenciales es suficiente para respaldar la moneda. El gobernador Warjiyo también afirmó que la rupia sigue infravalorada en relación con sus fundamentos, lo que indica margen para una apreciación adicional. Datos recientes mostraron que la IED del primer trimestre creció un 8,5% interanual, acelerándose desde el 4,3% previo gracias a mayores flujos hacia los sectores de aguas abajo. Aun así, las ganancias de la rupia se vieron limitadas por la cautela de los inversores antes de la publicación, esta semana, de los datos de inflación y comercio. El IPC de marzo se moderó hasta el 3,48%, aunque persisten riesgos al alza en medio de los precios más elevados del petróleo. Mientras tanto, el superávit comercial de febrero se situó por debajo de las expectativas, lastrado por un fuerte aumento de las importaciones.