El yen japonés se fortaleció hasta alrededor de 159 por dólar el martes, recuperando pérdidas recientes después de que el Bank of Japan mantuviera sin cambios su tasa de referencia en 0,75% por cuarta reunión consecutiva, en línea con las expectativas del mercado. Al mismo tiempo, el banco central elevó su previsión de inflación y redujo su pronóstico de crecimiento para el año fiscal 2026, citando el impacto económico del conflicto en Medio Oriente, que se espera que presione las ganancias corporativas y deteriore los ingresos reales de los hogares.
El gobernador del BOJ, Kazuo Ueda, permanece bajo estrecha vigilancia mientras los inversores buscan indicios de una normalización gradual de la política monetaria que pueda brindar apoyo al yen, el cual se ha visto presionado por el fuerte aumento de los precios del petróleo. Una depreciación adicional del yen podría incrementar la probabilidad de un endurecimiento de la política si la inflación importada se acelera a través de los efectos de traspaso del tipo de cambio. La ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, reiteró también que las autoridades siguen preparadas para intervenir en el mercado de divisas en cualquier momento.