El National Bank of the Kyrgyz Republic mantuvo su tasa de interés de referencia sin cambios en el 12% en su reunión del 27 de abril de 2026, conservando el costo de endeudamiento más alto desde marzo de 2024 en un esfuerzo por frenar el aumento de la inflación. Los precios al consumidor han subido un 3,9% desde el inicio de 2026, y la inflación anual alcanzó el 11,3% al 17 de abril, impulsada por el encarecimiento de los alimentos, los bienes no alimentarios y, especialmente, los servicios. El banco central señaló el incremento de los precios mundiales de los cereales, los aceites vegetales y la energía en medio del aumento de las tensiones en Oriente Medio, así como la elevada inflación en los principales socios comerciales y el encarecimiento de la logística, como fuentes persistentes de inflación importada. En el plano interno, la demanda se mantuvo sólida, respaldada por el crecimiento de los salarios y las remesas, mientras que el PIB real creció un 10,1% interanual en el periodo enero–marzo. Aunque la relativa estabilidad del tipo de cambio ha contribuido a anclar las expectativas de inflación, el banco recalcó que siguen siendo necesarias condiciones monetarias restrictivas para devolver la inflación a su rango objetivo del 5–7%. La próxima reunión de política monetaria está programada para el 25 de mayo de 2026.