La inflación en Estonia se desaceleró en abril de 2026, cuando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) avanzó un 3,40 % interanual, frente al 3,60 % registrado en marzo de 2026. Los datos, actualizados al 8 de mayo de 2026, confirman una ligera moderación de las presiones inflacionistas en la economía estonia.
Tanto la lectura de marzo como la de abril se expresan en términos interanuales, comparando cada mes con el mismo periodo del año anterior. Esta tendencia a la baja, aunque todavía en niveles positivos, sugiere que el ritmo de encarecimiento de bienes y servicios se está frenando gradualmente, un dato que será seguido de cerca por analistas y responsables de política económica en el país báltico.