El rendimiento del bono brasileño a 10 años subió hasta el 14,5% a mediados de mayo, su nivel más alto en más de un año, a medida que se intensificaban la incertidumbre política y las preocupaciones sobre la inflación. Los mercados reaccionaron a informes que alegaban vínculos entre el senador Flávio Bolsonaro —uno de los principales aspirantes en las elecciones presidenciales de octubre en Brasil— y Daniel Vorcaro, propietario de la entidad quebrada Banco Master, acusado de fraude. Los inversionistas consideraron que estas acusaciones podrían debilitar la candidatura de Bolsonaro, vista actualmente como el principal desafío al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Vorcaro fue encarcelado en marzo bajo la acusación de sobornar a un exdirector del banco central. Al mismo tiempo, los riesgos inflacionarios siguieron reforzando las expectativas de que las tasas de interés permanecerán elevadas. En las actas de su última reunión, el Banco Central do Brasil destacó la persistencia de presiones inflacionarias, señalando que el conflicto en Oriente Medio ha impulsado los precios de la energía y amenaza con trasladar mayores costos al conjunto de la economía.