El índice del dólar subió por encima de 99,3 el lunes, alcanzando su nivel más alto en seis semanas, ya que las crecientes presiones inflacionarias vinculadas al conflicto en Oriente Medio reforzaron las expectativas de que la Reserva Federal podría subir las tasas de interés más adelante este año. En los últimos acontecimientos, el presidente Donald Trump advirtió a Irán que “se mueva” o enfrente consecuencias, después de abandonar China sin asegurar acuerdos comerciales importantes ni avances significativos hacia la resolución del conflicto y la reapertura del Estrecho de Ormuz. Las nuevas cifras del IPC y el IPP de EE. UU. publicadas la semana pasada mostraron que el shock de los precios de la energía se está trasladando a una inflación más generalizada, lo que llevó a los operadores a descartar por completo la posibilidad de recortes de tasas de la Fed este año y a aumentar las probabilidades de una subida de tipos antes de fin de año. Ahora los inversores esperan las actas más recientes de la reunión del FOMC y los datos preliminares de los PMI de EE. UU. para obtener más información sobre la trayectoria de la política monetaria y la actividad económica en general.