El Shanghai Composite subió un 0,2% hasta 4.143 puntos el lunes, mientras que el Shenzhen Component avanzó un 0,3% y cerró en 15.610, ya que las ganancias en los valores tecnológicos compensaron una serie de indicadores económicos decepcionantes.
Las acciones tecnológicas encabezaron el avance, con el peso pesado Zhongji Innolight subiendo un 2%, NAURA Technology escalando un 4,9%, Victory Giant Technology con un alza del 1,3% y Huagong Tech disparándose un 10%. El sector se vio respaldado por la expectación ante la publicación de resultados de Nvidia a finales de esta semana, ampliamente considerada un barómetro clave para las industrias de IA y semiconductores.
En el frente macroeconómico, el crecimiento de las ventas minoristas de abril se desaceleró bruscamente hasta el 0,2% interanual, por debajo de las previsiones y marcando el ritmo más débil desde diciembre de 2022. La producción industrial también perdió impulso, moderándose hasta el 4,1% y quedando por debajo de lo esperado, su crecimiento más lento desde julio de 2023, mientras las repercusiones de la guerra en Irán lastraban el dinamismo económico de China.
En contraste, los datos del mercado laboral mostraron una mejora moderada, con la tasa de desempleo bajando ligeramente hasta el 5,2% en abril, un mínimo de tres meses, desde el 5,4% de marzo, que había sido el nivel más alto en trece meses.