Los futuros del crudo WTI subieron más de un 3% el lunes y volvieron a situarse por encima de los 90 dólares por barril, rebotando desde un mínimo de seis semanas en medio de la persistente incertidumbre en torno a un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán para prorrogar el alto el fuego y reabrir el Estrecho de Ormuz. Washington y Teherán siguieron intercambiando mensajes sobre las revisiones del borrador del acuerdo, pero hubo pocas señales de un avance inminente. El presidente Donald Trump declaró durante la noche que “al final todo saldrá bien”, a pesar de que las operaciones militares continuaban en ambos bandos. Irán también señaló que cualquier acuerdo tendría que incluir una tregua en Líbano, donde Israel ha lanzado su campaña terrestre más extensa en décadas. Por otra parte, Ucrania intensificó los ataques contra refinerías rusas, mientras que Moscú impuso una prohibición a las exportaciones de combustible para aviones hasta noviembre para evitar escasez en el mercado interno. Pese a la volatilidad reciente, los precios del petróleo siguen siendo aproximadamente un 30% más altos que antes de que comenzara el conflicto a finales de febrero.