Los futuros de la gasolina en Estados Unidos subieron más de un 4% hasta superar los 3,15 dólares por galón, repuntando con fuerza desde el mínimo de seis semanas de 3,03 dólares registrado el 29 de mayo. El rally se produjo tras los informes de que Irán detendría los intercambios de mensajes indirectos con Estados Unidos en respuesta a la intensificación de las operaciones militares de Israel en Líbano. Anteriormente, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmail Baghaei, había señalado que Irán mantenía el contacto con Washington, aunque lo hacía con “desconfianza”.
La última escalada ha reducido las esperanzas de lograr un acuerdo de paz provisional, incluso cuando el presidente Donald Trump sostuvo que las conversaciones con Teherán “saldrían bien”, a pesar de los renovados enfrentamientos cerca del Estrecho de Ormuz. Añadiendo un mayor impulso a los precios de la gasolina, las existencias en Estados Unidos cayeron por decimoquinta semana consecutiva en mayo. Las refinerías siguieron operando con elevados niveles de utilización, recurriendo al crudo de las reservas estratégicas, mientras que parte de la capacidad se redirigió a la producción de diésel y combustible para aviones a fin de aliviar las preocupaciones más amplias sobre la oferta.