La tasa de inflación anual en la capital de Perú, Lima, se moderó al 3,9% en mayo de 2026 desde el 4,01% en abril, cuando había alcanzado su nivel más alto desde octubre de 2023. A pesar de esta desaceleración, la inflación se mantuvo por encima del rango meta del banco central, de 1%–3%, por tercer mes consecutivo.
La desaceleración se explicó principalmente por menores incrementos de precios en alimentos y bebidas no alcohólicas (2,88% frente a 4,16% en abril), bebidas alcohólicas y tabaco (0,05% frente a 0,59%) y en muebles y equipo del hogar (2,81% frente a 2,96%). En contraste, los precios siguieron acelerándose en varias categorías clave, como transporte (15,10% frente a 15,02%), restaurantes y hoteles (3,98% frente a 3,54%) y recreación y cultura (2,07% frente a 1,79%).
Por su parte, los precios de vivienda y servicios básicos aumentaron un 1,04%, revirtiendo la caída de 0,22% del mes anterior, principalmente debido a ajustes en las tarifas de electricidad residencial.
En términos mensuales, el índice de precios al consumidor retrocedió un 0,16% en mayo, registrando su primera caída desde octubre de 2025 y compensando el aumento de 0,52% de abril. La disminución estuvo explicada en gran medida por menores precios de alimentos (-1,69%) y transporte (-0,19%).