El FTSE 100 avanzó un 0,8% el viernes, encadenando su tercera sesión consecutiva de ganancias, respaldado por el optimismo de que el conflicto entre Estados Unidos e Irán podría estar cerca de resolverse y por la caída de los precios del petróleo. La mayoría de las empresas de primera línea cerraron al alza, con los bancos y las mineras liderando el repunte. HSBC Holdings, Lloyds Banking Group, NatWest y Standard Chartered subieron más de un 2% cada una, mientras que Barclays avanzó cerca de un 3%.
Las acciones mineras también registraron un buen desempeño: Rio Tinto ganó más de un 1%, Anglo American subió un 2,8%, Antofagasta avanzó más de un 4% y Fresnillo repuntó más de un 2%. En cambio, las grandes energéticas lastraron el índice debido a la caída del crudo, con Shell bajando un 2,1% y BP perdiendo un 2,6%.
En el plano macroeconómico, nuevos datos mostraron que la economía del Reino Unido se contrajo por primera vez en ocho meses, lo que pone de relieve el impacto del conflicto con Irán sobre la actividad. El PIB cayó un 0,1% en abril tras haber crecido en los dos meses anteriores, en línea con las previsiones de los economistas.